Situado en la marina de Santa Ponça, este apartamento fue objeto de una reforma integral. Rediseñamos la distribución existente para maximizar el espacio de estar–comedor y aprovechar plenamente las vistas sobre el puerto deportivo.
La paleta interior es cálida, lujosa y claramente mediterránea. Tonos blancos suaves, beige y crema se combinan con madera de nogal y un mármol blanco Calacatta. Este mármol reviste un pilar existente que decidimos dejar visto y reaparece en diferentes partes de la vivienda tanto como fondo, como elemento de acento. Para las encimeras de cocina y la isla se incorporó Neolith Rapolano, aportando durabilidad y refinamiento.